OCHO AÑOS.

Una y otra vez.

Después de ocho años de editar e imprimir Arrecife, tenemos un resumen de las experiencias de todas las situaciones posibles: no ha sido un camino fácil y cada vez que cada edición de la revista tiene que ver la luz es una nueva pelea, pero al mismo tiempo tiempo, ese cosquilleo de verlo realidad ha sido el mismo desde el 4 de agosto de 2009 cuando el primer número impreso llegó a nuestras manos. No sabíamos por cuánto tiempo, pero parecía ser posible. Es invaluable ver el esfuerzo por mantener el proyecto en cada edición: no solo el nuestro sino el de cada proyecto documentado y festividad, de cada negocio que confía en nosotros y en cada persona que trabaja para mantener sus proyectos a flote en un día a diario. Sabemos que aunque la vida en Oaxaca no es fácil, hay algo (o mucho) que se arraiga, que nos hace amar y permanecer aquí al final del día. Aquellos nacidos en esta tierra y también aquellos que han estado encantados con ella hacen de esta tierra su hogar permanente. El terremoto del pasado nos confirmó, personalmente, que nunca debemos dar nada por sentado. La vida cambia de momento a momento y, por lo tanto, es importante resolver todo lo que podamos, tanto personal como profesionalmente, todos los días.

En cada edición, no nos cansamos de agradecer a nuestros clientes más antiguos y más recientes por la confianza que nos han brindado, para que podamos dar vida a este proyecto editorial y tener 67 números publicados, ya que sin su confianza y apoyo sería imposible continuar haciéndolo tangible. Agradecemos a nuestros lectores por leernos y por permitirnos permanecer en sus casas; Sabemos que muchos oaxaqueños usan Arrecife como referencia para saber más sobre su estado y seguir buenas recomendaciones para pasar un buen rato.

Agradecemos a todo nuestro equipo: nuestros escritores, traductores, diseñadores y distribuidores: gracias por ser parte de esto. Agradecemos a la familia de la imprenta Formas Continuas España por este tiempo, trabajando juntos, durante ocho años ininterrumpidos de colaboración y comunicación constante con la prensa, y todas las niñas y niños que trabajan en cada parte del proceso.

Agradecemos a nuestras familias, a nuestros hermanos y, sobre todo, a nuestros padres por estar siempre allí, por tener siempre las palabras para felicitarnos y, a veces, también para preguntarnos, para recoger cada edición y atesorarla de una manera tan especial. Gracias a Susy, Betty, Julio y Fernando por amarnos tanto y tan incondicionalmente, y por entender siempre nuestros gustos y proyectos.

Gracias a todos los buenos amigos que hemos hecho durante todo el proceso a lo largo de los años, que se han convertido en hermanos y compadres. Gracias a todos aquellos que siempre nos animan y celebran con nosotros todos los días.

Gracias a nuestra pequeña Zoe Fernanda por cambiar nuestra perspectiva de la existencia durante dos años y medio por ser alguien que nos enseña todos los días sobre la paciencia, la determinación y el carácter. Vernos reflejados en un ser humano tan pequeño y al mismo tiempo tan individual y tan imponente es maravilloso.

Muchas gracias a todos los que lo han hecho posible; continuaremos esforzándonos para editar una edición que nos haga amar más a nuestro amado Oaxaca, y que siempre será ese lugar al que volvemos, una y otra vez.

OCHO AÑOS.

Una y otra vez.

After eight years of editing and printing Arrecife, we have a summary of experiences from all possible situations: it has not been an easy road and every time each edition of the magazine has to see the light it is a new fight, but at the same time, that tickling to see it come true has been the same since August 4, 2009 when the first printed number came into our hands. We did not know for how long, but it appeared to be possible. It is invaluable to see the effort to sustain the project in each edition: not only ours but that of every documented project and festivity, of every business that puts its trust in us and of every person who works to keep his projects afloat on a day-to-day basis. We know that while life in Oaxaca is not easy, there is something (or a lot) that takes root, that makes us love it and stay here at the end of the day. Those born in this land and also those who have been delighted by it make this land their permanent home. The past earthquake confirmed to us, personally, that we should never take anything for granted. Life changes from moment to moment and therefore it is important to resolve everything that we can, both personally and professionally, every day.

In each edition, we do not tire of thanking our oldest and most recent clients for the trust that they have given us, so that we can bring this editorial project to life and have 67 published issues, because without their trust and support it would be impossible to continue to make it tangible. We thank our readers for reading us and for allowing us to stay in their homes; we know that many Oaxacans use Arrecife as a reference to know more about their state and follow good recommendations to have a good time.

We thank all our team: our writers, translators, designers and distributors: thank you for being part of this. We thank the family of the printing press Formas Continuas España for this time working together, for eight uninterrupted years of collaboration and constant communication with the press, and all the girls and boys who work in each part of the process.

We thank our families, our siblings and, above all, our parents for always being there, for always having the words to congratulate us and sometimes also to question us, to collect each edition and to treasure it in such a special way. Thanks Susy, Betty, Julio and Fernando for loving us so much and so unconditionally, and for always understanding our tastes and projects.

Thanks to all the good friends that we have made throughout the process over the years, who have become like brothers, and our compadres. Thanks to all those who always encourage us and celebrate with us every day.

Thanks to our little Zoe Fernanda for changing our perspective on existence for two and a half years by being someone who teaches us every day about patience, determination and character. To see us reflected in a human being so small and at the same time so individual and so imposing is wonderful.

Thank you very much to all who have made this possible; we will continue to strive to edit an edition that will make us love our beloved Oaxaca more, and which will always be that place that we return to, again and again.