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La neblina, el clima frío, el aire puro, la tranquilidad. El lugar con las perfectas características para retirarse un par de días y alejarse de todo. Como muchos lugares hermosos y poco comerciales en Oaxaca, el RefugioTerraza de la Tierra se encuentra en San Mateo Río Hondo, a pocos minutos de San José del Pacífico y a tan solo unas horas de las playas más bellas de nuestro Estado.

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El camino desde la ciudad de Oaxaca (en transporte terrestre) hacia nuestro destino es seguramente uno de los recorridos más bellos. La carretera pasa por Miahuatlán, muy cerca de Ocotlán y Ejutla para después comenzar el ascenso hacia la Sierra. Pasamos de un clima seco y caluroso a un frío bastante agradable. El recorrido dura aproximadamente dos horas y media, la tranquilidad que se respira al llegar es inigualable. Al llegar a San Mateo Río Hondo, una desviación hacia la derecha nos indica que hemos llegado al Refugio Terraza de la Tierra. Bajamos por un camino algo accidentado, pero en el cual se han comenzado a cuidar los detalles adornando el camino con diversas plantas y flores endémicas. Después de un par de minutos llegamos a una planicie en donde se indica tocar un timbre para ser atendidos, con previa reserva.

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El vehículo se estaciona en esa área y nos ayudan a llevar todo nuestro equipaje a las cabañas, mientras en el camino nos explican la filosofía de Thomas Kok (Dinamarca), propietario y creador de este bello proyecto. En Terraza de la Tierra la prioridad es respetar la belleza natural del entorno, lo accidentado, que la construcción tenga una sintonía y un sentido con la naturaleza, el adobe es traído de las cercanías y la construcción ancestral es realizada por la misma gente del pueblo. Por todas partes podrás encontrar triángulos construidos con madera y cristal, dentro de los cuales se encuentran sembradas distintas plantas. Este es el ícono del Refugio.
Otra de las características más importantes de Terraza de la Tierra es que todas las hortalizas y verduras son sembradas ahí, con sumo cuidado y dedicación, orgánicas y sin uso de pesticidas, cabe recalcar el magnífico sabor de cada una de ellas. La vista es impresionante e imponente: un gran paisaje de en tonos tierra y verdes lleno de huertos orgánicos, triángulos energéticos, cabañas humeantes y un cielo hermoso, la neblina quiere comenzar a hacer presencia.

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Llegamos a nuestra cabaña con chimenea. Un té se encuentra listo en una mesa de madera. Es importante recalcar que el lugar funciona con electricidad gracias a la luz solar, así que se tiene que ser precavido con el uso de la misma. Acomodamos nuestro equipaje, nos ponemos cómodos y salimos a explorar el lugar. Nos cuentan que el camino hacia las cascadas es bello: dos horas de caminata entre el paisaje, muchos árboles y fauna del lugar. Es una buena sesión de ejercicio en la naturaleza y quienes practican ciclismo encontraran un entorno fabuloso para realizarlo.

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Dentro del área circundante a las cabañas, se encuentra una sala de yoga; hay clases por temporadas, seguramente una sesión en este lugar debe ser maravillosa, no se puede pedir más. A un costado del salón se encuentran el temazcal listo con diversas hierbas y piedras encendidas para comenzar la experiencia; lo ideal al salir del temazcal es tomar una ducha con agua helada. En seguida del temazcal encontramos la piscina de agua caliente: un cuarto con una alberca que funciona con un calentador de leña. El agua es tibia, ideal para relajarse después del temazcal.

El terreno del Refugio es inmenso, en él podrás tomar una gran caminata y respirar tan profundo como lo desees, básicamente la experiencia que te invitan a vivir es el lujo de disfrutar el entorno natural y silencioso.

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Ha llegado la hora de la comida-cena. La cocina es cálida y pequeña, una buena selección de vinos y cervezas artesanales a precios accesibles se asoma a la vuelta de la entrada. Los fogones se encuentran encendidos y la mesa puesta. La creación del concepto de la comida en el Refugio es de Thomas, quien es gastrónomo de profesión; se ha dedicado a crear un estilo de vida vegano, en el cual sea muy importante la congruencia de cocinar con conciencia, con ingredientes sembrados ahí mismo y otros más producido por gente del pueblo. Nosotros no somos vegetarianos pero siempre disfrutamos este estilo de comida sin problemas, y esta ocasión no fue la excepción. Extrañamos las tostadas de semillas y la crema de cacahuate (sin sal, sin grasa añadida, ni gluten). El agua que se usa es, desde luego, agua pura de montaña. La ensalada es simplemente maravillosa: de variedad de lechugas con un aguacate súper verde y en el punto exacto de madurez, espolvoreado con polen de abeja y vinagre balsámico. El plato fuerte consistía en un arroz integral al curry, con nueces de la india, envuelto en hoja santa acompañado de un tofu marinado y asado. De postre, chocolate amargo con semillas y desde luego un vino tinto mexicano para acompañar esta delicia de cena. Y créanme, no hizo falta la carne para disfrutar y terminar satisfechos pero a la vez sintiéndote bien y ligero.

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Después de dar una pequeña caminata con la bebé y de sentarnos a disfrutar del paisaje y el atardecer, así como de la exquisita neblina que nos comenzó a inundar, llegó la hora de descansar. Prendimos la chimenea y tomamos una ducha de agua tibia, en un rato nos encontrábamos ya listos para descansar. El frío es intenso por la madrugada, pero se disfruta.

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Muy temprano nos preparamos para desayunar: un bol de frutas de temporada, un café o un té de hierbas también producidas en su huerto y miel, queso, mantequilla de cacahuate y las deliciosas tostadas de semillas, además de un plato con ensalada de acelgas y huevos revueltos deliciosamente sazonados.

Dentro de los servicios de Terraza de la Tierra, se ofrecen retiros de quince días para meditación, yoga y detox, en donde cuerpo y alma se trabajan en conjunto para alcanzar una mayor plenitud.

Como actividad extra después de tu estancia, puedes visitar San José del Pacífico a menos de diez minutos, y si tus vacaciones lo permiten, lo ideal es organizar un paseo a la playa, pues Zipolite, San Agustinillo y Mazunte quedan a tan sólo tres horas, Puerto Escondido a tres horas y media y Bahías de Huatulco a cuatro.

Para mayor información acerca de los servicios y actividades en el Refugio Terraza de la Tierra, comunícate con Thomas Kok a thomaskokdk@gmail. com

www.terrazadelatierra.com

English

A magical corner of SAN MATEO RÍO HONDO.

REFUGIO TERRAZA DE LA TIERRA.

Fog, crisp weather, clean air and tranquility: this place has the perfect characteristics to relax for a few days and get away from it all.  Like many of the beautiful and non-commercial places in Oaxaca, Refugio Terraza de la Tierra (Earth Terrace Refuge) is found just a few minutes from San José del Pacífico and only a few hours from our state´s most beautiful beaches.

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The path from Oaxaca City (by ground transport) towards our destination is surely on of the most beautiful routes.  The highway runs through Miahuatlán, very close to Ocotlán and Ejutla, and then begins the ascent towards the mountains.  We pass through a dry and hot climate to a cold and comfortable one.  The journey takes about two and a half hours, and the tranquility one feels once arriving is incomparable.  Upon arriving to La Venta, a sign to the right signals we have arrived at Refugio Terraza de la Tierra. We head down a somewhat bumpy road, that the owners have begun to take care of, adorning the path with diverse plants and endemic flowers.  After a few minutes we arrive at a plain where a sign asks to ring the bell for service, with reservation.

We park our car in this area and they help us to take our luggage to the cabins.  While walking, we are told of the philosophy of Thomas Kok (Denmark,) owner and creator of this beautiful project.  In Terraza de la Tierra their priority is to respect the natural beauty of the environment, and that the steep construction remain in tune and significance with nature.  The adobe is brought from nearby and the ancestral construction is made by the very same towns people.  All around you can find triangles made from wood and glass that house different plant seedlings.  This is the Refugio´s icon.

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Another of the most important characteristics of Terraza de la Tierra is all of the crops and vegetables are grown right there, with great care and dedication, organically and without the use of pesticides.  It is definitely worth mentioning the magnificent flavor of each one of them.

The view is impressive and grand: a great landscape with green and earth tones full of organic gardens, energetic triangles, smoky cabins and a beautiful sky, with fog beginning to roll in.

We arrive to our cabin with a fireplace.  Hot tea is set out for us on a wood table.  It´s important to mention that the place operates thanks to solar energy, and visitors should be cautious with the use of electricity.  We unpack our luggage, get comfortable and set out to explore the surroundings.  They tell us that the trail to the waterfalls is beautiful: two hours of hiking between landscape, forest and local fauna.  It is a good workout among nature and a fabulous spot to practice for anyone who enjoys mountain biking.

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In the area surrounding the cabins there is a yoga studio where seasonal classes are offered and are surely wonderful…what more could you ask for?

Just next to the yoga studio there is a “temazcal” (indigenous sauna) with different herbs and hot rocks lit to begin the experience; the recommendation being that after the temazcal steam bath you take a cold shower.  Just past the temazcal we find a room with a wood-heated pool.  The water is warm, perfect for relaxing after the temazcal.

It´s time for dinner and the kitchen is warm and inviting, with a nice selection of wines and microbrews at affordable prices just near the entrance.  The stove is lit and the table set.  The creation of the food´s concept in the Refugio is Thomas´s, who is a gastronome by trade.  He has set out to create a vegan lifestyle, putting much importance on the congruence of cooking with consciousness, with ingredients grown on site and others produced by the locals.  We are not vegetarians but we have no problem enjoying this style of food, and this meal was not an exception.  We miss the seed tostadas and the gluten-free peanut butter without added salt or fat.  The water used is of course from mountain springs.  The salad was simply marvelous: a mix of lettuce with a super green and perfectly ripe avocado, sprinkled with bee pollen and balsamic vinegar.  The main dish was a curried brown rice with cashews wrapped in “hoja santa” (a local herb) served with marinated and grilled tofu.  For dessert, dark chocolate with seeds and a Mexican red wine to pair with this delicious dinner.  Believe me, we did not need meat to enjoy the meal, finishing satisfied but healthy and light.

img_8400After going for a light walk with our baby daughter and sitting to enjoy the view and the sunset, and the beautiful fog that began to roll in, it was time to bed.

We started the wood fireplace and took a warm shower, and felt good and ready to rest.  It gets quite cold at night, but it´s quite enjoyable.

We got ready for breakfast early: a bowl of seasonal fruit, coffee or herbal tea also harvested from their garden, honey, cheese, peanut butter and the delicious seed tostadas, and also a plate of kale salad with perfectly seasoned scrambled eggs.

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Among the services offered at Terraza de la Tierra, they organize fifteen-day meditation, yoga and detox retreats, where body and mind work together to achieve greater fulfillment.

As a side trip after your stay, we recommend visiting San José del Pacífico at less than a ten-minute drive, and if your vacation´s long enough, ideally travel on to the beach; Zipolite, San Agustinillo and Mazunte are just three hours away, Puerto Escondido three and a half, and Bahías de Huatulco four.

For more information about the services and activities in Refugio Terraza de la Tierra, write Thomas Kok at thomaskokdk@gmail.com

www.terrazadelatierra.com